Del vehículo al carrito: el nuevo modelo de reparto urbano

Durante décadas, el reparto urbano ha girado en torno al vehículo. Furgonetas cada vez más grandes, más rutas y más paradas eran la respuesta natural al aumento de la demanda. Sin embargo, la ciudad ha cambiado, y con ella debe cambiar el modelo de reparto. Hoy, el futuro de la última milla pasa por un enfoque distinto: del vehículo al carrito.

El límite del modelo basado en furgonetas

La furgoneta sigue siendo necesaria, pero su protagonismo en la última milla urbana se ha convertido en un problema. Congestión, dificultad para aparcar, restricciones de acceso y altos costes operativos hacen que este modelo sea cada vez menos eficiente. En muchos casos, el vehículo pasa más tiempo detenido o maniobrando que repartiendo.

El carrito como pieza central del reparto

El nuevo modelo de reparto urbano sitúa al carrito en el centro de la operativa. El vehículo se utiliza como punto de apoyo, mientras que el carrito permite realizar múltiples entregas a pie desde una sola parada. Este enfoque reduce desplazamientos innecesarios, agiliza el reparto y mejora la adaptación a zonas peatonales y centros históricos.

«El nuevo modelo de reparto urbano pasa del vehículo al carrito. La furgoneta actúa como punto de apoyo y el reparto final se realiza a pie con carritos, reduciendo congestión, costes y emisiones, y mejorando la eficiencia en zonas urbanas y peatonales.«

Más entregas con menos recursos

Al trabajar desde un único punto con un carrito, el repartidor puede agrupar entregas, optimizar recorridos y mantener un ritmo constante. Esto permite absorber más volumen sin aumentar flota ni personal, mejorando la productividad diaria y reduciendo costes operativos.

Menos impacto urbano

El paso del vehículo al carrito reduce la presencia de furgonetas en el centro urbano, disminuyendo ruido, emisiones y conflictos con peatones. Este modelo encaja mejor con las Zonas de Bajas Emisiones y con la creciente demanda ciudadana de espacios urbanos más amables y ordenados.

Seguridad, orden y profesionalidad

El uso de carritos adecuados mejora el control de la carga, reduce riesgos de robo y evita la exposición innecesaria de datos visibles en las etiquetas. Además, un reparto ordenado y bien equipado proyecta una imagen de profesionalidad y confianza en la calle.

El enfoque MOOEVO

En MOOEVO desarrollamos carritos manuales y eléctricos pensados para este nuevo modelo de reparto urbano. Soluciones plegables, robustas y ergonómicas que facilitan la transición del vehículo al carrito, ayudando a las empresas a reorganizar su última milla de forma eficiente, sostenible y adaptada a la ciudad real.

Conclusión MOOEVO

El futuro del reparto urbano no consiste en eliminar el vehículo, sino en redefinir su papel. Pasar del vehículo al carrito permite trabajar mejor, con menos impacto y mayor eficiencia. Es un cambio de mentalidad que responde a las necesidades actuales de la ciudad y de la logística moderna.