Mejorar la movilidad sostenible en una empresa no solo reduce el impacto ambiental, sino que también mejora la eficiencia, la imagen corporativa y la satisfacción de empleados y clientes. Aquí tienes una guía práctica con pasos concretos divididos por áreas:

🚶♀️ 1. Promueve la movilidad de las personas
- Planes de transporte al trabajo: Incentiva el uso del transporte público, la bicicleta o los desplazamientos a pie. Puedes ofrecer ayudas al abono transporte o habilitar aparcamientos para bicis y patinetes.
- Carsharing y carpooling: Implementa programas de coche compartido entre empleados, reduciendo el número de vehículos y el consumo de combustible.
- Teletrabajo y horarios flexibles: Disminuyen los desplazamientos y mejoran la conciliación.
🚚 2. Optimiza la logística y el reparto
- Vehículos eléctricos o asistidos: Sustituye progresivamente vehículos de combustión por eléctricos o híbridos. En muchos casos, incluso los carritos eléctricos de reparto o limpieza (como los de MOOEVO) pueden sustituir furgonetas en zonas urbanas.
- Rutas inteligentes: Usa software de planificación de rutas para minimizar distancias y tiempo de entrega, reduciendo consumo y emisiones.
- Consolidación de envíos: Agrupa pedidos o servicios por zonas para evitar desplazamientos repetidos.

🌱 3. Integra la sostenibilidad en la gestión empresarial
- Medición de emisiones: Calcula la huella de carbono de tu empresa para identificar áreas de mejora.
- Compensación y circularidad: Compensa tus emisiones con proyectos verdes y fomenta el reciclaje y la reutilización de materiales.
- Formación del personal: Informa y sensibiliza a empleados sobre buenas prácticas de movilidad sostenible.
⚡ 4. Moderniza tu infraestructura
- Puntos de carga eléctrica: Instala cargadores para vehículos eléctricos en el aparcamiento o la flota interna.
- Espacios multimodales: Crea zonas seguras para bicicletas, patinetes y pequeños vehículos eléctricos.
- Uso de energía renovable: Alimenta la infraestructura de movilidad (cargadores, talleres, etc.) con energía solar o de fuentes verdes.
Mejorar la movilidad sostenible en una empresa implica reducir emisiones y aumentar la eficiencia. Se puede lograr fomentando el transporte público, el uso de bicicletas y el teletrabajo; sustituyendo vehículos por modelos eléctricos o asistidos; optimizando rutas y entregas; e instalando puntos de carga.
También es clave medir la huella de carbono, formar al personal y utilizar energía renovable. Estas acciones reducen costes, mejoran la imagen corporativa y contribuyen a un entorno más limpio y saludable.
En resumen, el objetivo del transporte sostenible es minimizar las emisiones de gases de efecto invernadero y el impacto ambiental, mientras se garantiza su seguridad y asequibilidad, y que todas las personas tengan un acceso equitativo a la movilidad.
